
«Es necesario que se ponga la teología al alcance de todos los hijos de Dios dándosela caldeada en el amor para que vivan en intimidad con la Familia Divina»
Publicaciones periódicas
PARTÍCULAS PEQUEÑAS
Hoy te beso, como esposa enamorada, temblorosa y adorante, en el pasar de los siglos en todas esas partículas que al suelo se hayan caído; para decirte, en amores, las ternuras que de mi alma han surgido, al descubrir el misterio que a mi espíritu ha afligido en amores, para amarte con este nuevo matiz de mi corazón herido…
La excelsitud excelsa del excelso Ser
“Dios se es el que Se Es, en la compañía trinitaria de su Familia gloriosa. Y “allí”, en la altura de su excelsitud, está a distancia infinita de todo lo que no es Él, habitando en el esplendor de su gloria, cubierto y envuelto por los fulgores de su intocable santidad.”
El Solo
«El Solo...». Soledad que nosotros nunca podremos penetrar en tu capacidad como infinita... ¡Oh Jesús!, reflejo de esta soledad terrible fueron los momentos sangrantes de tu pasión dolorosa, en los cuales toda tu humanidad manifestaba el desamparo de tu alma, no solamente en tu dolorosa tragedia interna, sino también en tu vía crucis solitario de desamparo humano...
TODA LA VIDA DE CRISTO ES UN MISTERIO DE DESCONSUELO
«El alma incomprendida no puede ser consolada. Tu alma, oh Cristo mío, misterio y filigrana del divino Amor, por ser el alma del Verbo, tiene una capacidad incomprensible para nosotros de amor y de dolor, que en la tierra nunca se ha podido ni se podrá abarcar. Y como el alma es consolada en la medida que es comprendida, aquella parte del alma de Cristo que queda sin comprender se queda sin recibir consuelo; y, al exceder su capacidad casi infinitamente a la nuestra, esa parte misteriosa, profunda y trascendente, a la cual nunca podremos llegar, queda sin consolar, y por eso: “Busqué quien me consolara y no lo hallé”».






