MARÍA EN LOS PLANES DE DIOS
«La grandeza de María le viene de su Maternidad divina; y, al ser Madre de Cristo, que es la Cabeza del Cuerpo Místico, lo es también de todos y cada uno de sus miembros»
«La grandeza de María le viene de su Maternidad divina; y, al ser Madre de Cristo, que es la Cabeza del Cuerpo Místico, lo es también de todos y cada uno de sus miembros»
En mi sagrario lo tengo todo, porque el Todo Infinito es el misterio trascendente que oculta mi sagrario. Si el hombre supiera el secreto de la Eucaristía ¡¿cómo no vendría a refrigerar su sed y a saciar sus hambres, reverente y adorante, a los pies del sagrario ante el Dios del Sacramento…?!
¡Qué sábado de triunfo tan glorioso!, en el cual el alma del Unigénito de Dios, que al mismo tiempo es el Hijo del Hombre, abre por el fruto de su Redención los Portones suntuosos de la Eternidad, cerrados desde el Paraíso terrenal por el pecado en rebelión de nuestros Primeros Padres; y se alzan las antiguas compuertas ante el paso impetuoso de irresistible poderío del alma del Unigénito de Dios inmolado, en triunfo de gloria.