«Es necesario que se ponga la teología al alcance de todos los hijos de Dios dándosela caldeada en el amor para que vivan en intimidad con la Familia Divina»

Publicaciones periódicas

1806, 2026

YO TENGO FE

Yo tengo fe... Y creo en el único Dios verdadero, el que se es en sí, por sí y para sí su misma subsistencia eterna y suficiencia infinita; y en su Unigénito Hijo Jesucristo, su enviado, el Ungido de Yahvé, el esperado de las naciones, el prometido a nuestros santos Padres y el ansiado por los Profetas; «Dios de Dios, Luz de Luz», de la misma sustancia y naturaleza del Padre y del Espíritu Santo. [...] Yo tengo fe... Y «creo en el Espíritu Santo, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria». Un solo Dios y tres personas, iguales en su ser y distintas en sus personas.

106, 2026

«LA ORACIÓN ES OMNIPOTENTE»

¡Qué manantial de gracias, de dones, de frutos y de riquezas tiene el Padre contenido en el volcán de su seno, esperando de nuestra oración sencilla, cálida y familiar, para derramarse en frutos de vida eterna...! ¡Qué grande, qué omnipotente, qué poderoso es un hombre orando a los pies del Sagrario...! Tanto que, ante él, el Cielo se abre para volcarse sobre la humanidad.

1505, 2026

LA EXCELENCIA DE DIOS

Era tanta la excelencia de Dios, tan inmensa la grandeza de su infinito ser en la plenitud de su fuerza, tan infinitamente distinto y distante de todo lo que Él no era, que todo lo que no era Él, ante mi mirada espiritual, prácticamente pasaba a no ser... ¡Nada era sino Dios!, porque Dios se era lo único que era en la plenitud excelente del poderío de su infinito, consustancial y coeterno ser divino.

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