«Es necesario que se ponga la teología al alcance de todos los hijos de Dios dándosela caldeada en el amor para que vivan en intimidad con la Familia Divina»

Publicaciones periódicas

909, 2021

“¡NO TOQUÉIS MIS UNGIDOS, NO HAGÁIS DAÑO A MIS PROFETAS!”

Veneremos y respetemos al sacerdote de Cristo, al ungido con unción divina, y veamos en él al padre espiritual que nos da el alimento divino con que nosotros –llenando nuestras almas en las fuentes de los sacramentos, que sólo él tiene la potestad de administrar–, nos hacemos hijos de Dios y herederos de su gloria.

2104, 2021

EL CRISTO DE TODOS LOS TIEMPOS

«Jesús es la Gloria infinita del Padre, por su Persona divina, y es el Adorador perfecto de esa misma Gloria, en su naturaleza humana; por lo que Él encierra en su realidad el Cielo y la tierra, la criatura y el Creador, el hombre y Dios, la Eternidad y el tiempo. Y, al ser Él, en su naturaleza humana, la imagen o la expresión más perfecta de Dios en todos sus atributos y perfecciones, fue capaz de vivir en su espíritu, a un mismo tiempo y de un modo perfectísimo, la gloria de la Eternidad y la abarcación de su misma vida y la de todos los hombres».

804, 2020

«¡OH JERUSALÉN…!, ¡JERUSALÉN QUERIDA!»

Jueves Santo... ¡Día de amor y dolor...! ¡Oh alma de Jesús, dolorida en lo más profundo, íntimo y hondo..., allí donde tus hijos están...! Alma de Cristo incomprendida, lacerada por la espada más aguda: ¡la ingratitud...! «¡Oh Jerusalén, Jerusalén...! ¡Cómo quise cobijarte como cobija la gallina a sus polluelos, y no quisiste...!»

Ir a Arriba