
«Es necesario que se ponga la teología al alcance de todos los hijos de Dios dándosela caldeada en el amor para que vivan en intimidad con la Familia Divina»
Publicaciones periódicas
LAS COLUMNAS DE LA IGLESIA
«¡No hay miedo de que la Iglesia se equivoque!; Dios habla por ella... ¡No hay miedo que la Iglesia se hunda!; Dios la sostiene sobre las aguas del diluvio universal... ¡No hay miedo, porque Dios es la fuerza y el baluarte donde se apoya...!»
«¡TENGO SED!»
Jesús desconocido, abandonado, crucificado y victimado, ¡dinos la única palabra que Tú puedes pronunciar por ser el Verbo...! ¡Pronuncia Tú en mí esa sed que te abrasaba en tus entrañas en el fuego del Espíritu Santo...! Mi alma-Iglesia necesita hoy ponerse en Ti para apercibir toda tu agua divina y así consolarte hasta aplacar tu sed.
La Señora de la Encarnación
¡María es consciente del misterio de la Encarnación por designio amoroso de Dios que se encarnó en sus entrañas virginales, haciéndola romper, por la brisa de su vuelo y la fuerza de su infinito poderío, en Maternidad divina…! […] ¡Qué grande es María por contener en sí el grandioso, sublime y subyugante misterio de la Encarnación…!
NUESTRO DIOS CERCANO
La vida de oración será la que nos introducirá dentro del seno divino, donde apercibiremos el decir eterno de Dios en nuestro interior, ya que la oración es la cita de Dios con el alma.






