
Publicaciones periódicas
TU PETICIÓN EN MI PECHO
Escucharte… Recibirte… Entrar dentro de tu pecho dolorido y saber que estás herido en amor, de tanto amarme; y que ocultas en tus horas de silencio, enclaustrado tras las puertas del sagrario, el misterio agonizante de tu corazón transido, ahogado por tus penares de lamentos contenidos.
LA VOLUNTAD DE DIOS
Dios nos ha creado sólo y exclusivamente para que vivamos de su vida, sólo y exclusivamente para eso. Nuestro fin sólo es Dios. Él es el centro que ha de llenar nuestra eternidad por siempre, o nuestro siempre con su Eternidad.
EN BIENAVENTURANZA SE HA CONVERTIDO MI CULPA PARA MI ALMA DOLORIDA ANTE JESÚS CRUCIFICADO
¡Bienaventurada yo, con la carga de mis pecados, por tal Redentor! Pero más le apetece al amor que te tengo, mi Jesús del Calvario y de la Eucaristía, que criatura alguna nunca se hubiera rebelado contra tu Santidad infinita, y que te ha forzado, para la manifestación de tu infinito poder y el esplendor de tu gloria, a realizar una cosa tan maravillosa para nosotros como dramática sobre Ti, para podernos redimir de nuestros pecados, reencajándonos en los planes eternos de Dios, que nos creó sólo y exclusivamente para que le poseyéramos, levantándonos a la dignidad inimaginable e insospechada de ser hijos suyos, herederos de su gloria, y partícipes de la vida divina.
MARÍA, MADRE DE DIOS
María es un portento del poder de Dios. La Virgen es intrínsecamente "Nuestra Señora de la Encarnación", pues para la Encarnación Dios la creó, haciendo de Ella un prodigio de la gracia en manifestación radiante del Omnipotente.






