
«Es necesario que se ponga la teología al alcance de todos los hijos de Dios dándosela caldeada en el amor para que vivan en intimidad con la Familia Divina»
Publicaciones periódicas
EN BIENAVENTURANZA SE HA CONVERTIDO MI CULPA PARA MI ALMA DOLORIDA ANTE JESÚS CRUCIFICADO
¡Bienaventurada yo, con la carga de mis pecados, por tal Redentor! Pero más le apetece al amor que te tengo, mi Jesús del Calvario y de la Eucaristía, que criatura alguna nunca se hubiera rebelado contra tu Santidad infinita, y que te ha forzado, para la manifestación de tu infinito poder y el esplendor de tu gloria, a realizar una cosa tan maravillosa para nosotros como dramática sobre Ti, para podernos redimir de nuestros pecados, reencajándonos en los planes eternos de Dios, que nos creó sólo y exclusivamente para que le poseyéramos, levantándonos a la dignidad inimaginable e insospechada de ser hijos suyos, herederos de su gloria, y partícipes de la vida divina.
¡EN EL SAGRARIO ESTÁ EL SER…!
En mi sagrario lo tengo todo, porque el Todo Infinito es el misterio trascendente que oculta mi sagrario. Si el hombre supiera el secreto de la Eucaristía ¡¿cómo no vendría a refrigerar su sed y a saciar sus hambres, reverente y adorante, a los pies del sagrario ante el Dios del Sacramento…?!
LA EXCELENCIA DE DIOS
Era tanta la excelencia de Dios, tan inmensa la grandeza de su infinito ser en la plenitud de su fuerza, tan infinitamente distinto y distante de todo lo que Él no era, que todo lo que no era Él, ante mi mirada espiritual, prácticamente pasaba a no ser... ¡Nada era sino Dios!, porque Dios se era lo único que era en la plenitud excelente del poderío de su infinito, consustancial y coeterno ser divino.
MARÍA, MADRE DE DIOS
María es un portento del poder de Dios. La Virgen es intrínsecamente "Nuestra Señora de la Encarnación", pues para la Encarnación Dios la creó, haciendo de Ella un prodigio de la gracia en manifestación radiante del Omnipotente.






