¡Cuántas veces, desde el año 1959, la Madre ha llamado a sus hijos, los negritos, los amarillos… Y los ha cobijado bajo sus alas de Madre.
Y seguramente ella ha contemplado también este rinconcito, en el corazón de África, en uno de los países más pequeños, Rwanda, que ha tenido la gracia “porque la Madre sentía una atracción especial hacia los más pequeños y desvalidos”, de poder contar entre sus mil colinas con una Casa de La Obra de la Iglesia:
“Nuestra Señora del Espíritu Santo”.
El pasado 23 de agosto tuvo lugar la bendición de la nueva Casa de Apostolado en Rwanda de La Obra de la Iglesia, por manos del Señor Obispo de la Diócesis de Ruhengheri, Mons. Vincent Harolimana.
El Presidente de La Obra de la Iglesia y los Directores Generales estuvieron presentes en este Acto, así como Miembros Consagrados comprometidos en esta Misión y componentes de toda la Diócesis: Sacerdotes, Comunidades religiosas y numerosos seglares, jóvenes y niños.
Jornada inolvidable para la historia de La Obra de la Iglesia en África. Páginas escritas que, con el tiempo, tendrán un valor incalculable pues la Madre, desde el Cielo, ha abierto los caminos para quedarse entre sus “negritos”.
Es nuestro deseo ofreceros en breve un vídeo de la ceremonia para haceros partícipes de nuestro gozo, ante una acción de Dios tan palpable, a través de la Madre.
Mientras tanto os invitamos a uniros a nuestra acción de gracias a Dios, porque “sus misericordias son eternas y no tienen fin”.
¡Un nuevo Sagrario, una nueva Casa para la Gloria de Dios!, ¡una presencia de “la Pequeña de Jesús” que hace resonar su Eco en tierra africana!















