
«Es necesario que se ponga la teología al alcance de todos los hijos de Dios dándosela caldeada en el amor para que vivan en intimidad con la Familia Divina»
Publicaciones periódicas
VALOR DE UN ALMA
Odio al pecado, lo aborrezco y lo detesto con todo mi ser; pero al pecador, por haber sido creado por Dios, hecho a imagen suya para participarle y gozarle, le amo con toda mi alma. Y toda yo, llena de compasión, le grito: «¡Hijo, ven a la Fuente de la Vida, donde por medio de los Sacramentos se te dará a participar del Dios viviente, saliendo así de esa muerte en que te encuentras, para que seas feliz aquí y en la Eternidad, pudiendo dar a Dios la gloria que de ti esperaba...!».
ALMA CONSAGRADA, VIVE TU VOCACIÓN
Alma Consagrada, predestinada, escogida y mimada para ser en el seno de la Iglesia sal de vida, que, en paternidad o maternidad espiritual, como pregón de amor se derrame a las demás almas...
EL ROSTRO DE LA IGLESIA
¡Ay, Iglesia mía!, toda hermosa, engalanada con la misma Divinidad que te penetra, te satura, te ennoblece, enalteciéndote con tal fecundidad, que tú, Iglesia mía, eres el mismo Verbo Encarnado que sale del seno del Padre rompiendo en Palabra y abrasándose en el Espíritu Santo. ¡Ésa es tu Real Cabeza, Iglesia mía!
MADRE DE DIOS
María es un portento del poder de Dios. La Virgen es intrínsecamente «Nuestra Señora de la Encarnación», pues para la Encarnación Dios la creó, haciendo de Ella un prodigio de la gracia en manifestación radiante del Omnipotente.






