PORQUE CREO EN LA VIDA ETERNA, ME ABRASO EN MIS NOSTALGIAS POR EL ENCUENTRO DEFINITIVO CON EL AMADO

«¡Oh Eternidad infinitamente santa, en la cual el alma pequeñina y sedienta de justicia y verdad se saciará cara a cara con las divinas Pupilas, en la contemplación de tu divina Faz...! ¡Oh Eternidad, Eternidad...!, eres la apetencia saboreable de mi alma desterrada, la necesidad urgente de todo mi ser desencajado en este lugar de mentira, de incomprensión, de dolor y de prueba... Eres tú, ¡oh Eternidad querida!, la necesidad, en saciedad, de mi alma enamorada y cautivada por la hermosura de tu rostro...