MI MISIÓN ES SER ECO

¡Gracias, Señor, por la grandeza del misterio que encierras...! Gracias por hacerme Eco pequeñito de tus contenciones, aunque para esto mi espíritu viva, en cada uno de los momentos de mi vida, del cielo en la tierra y de destierro en mi redención, que es victimación profunda y desgarrada en desamparo, en entrega de amores y en necesidad de respuesta...